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Sitio Arqueológico - Sucedió hace 7.000 años
En la costa, muy cerca de Monte Hermoso, a solo pocos kilometros, se encuentra
un conjunto de sitios arqueológicos estrechamente vinculados, que
han permitido reconstruir algunos aspectos pocos conocidos de las sociedades
prehistóricas de la región pampeana: La Olla I, La Olla II
y el Monte Hermoso I.
En estos sitios se han recuperado huesos de varias especies de animales,
junto con artefactos de piedra, restos de plantas con una conservación
excepcional e incluso se registran cientos de pisadas humanas y algunas
de aves y mamíferos.
Los restos materiales y las pisadas se encuentran en sedimentos que se
extienden unos 1.100 metros a lo largo de la playa y diariamente son cubiertos
por las mareas.
Por los estudios realizados, sabemos que en el pasado, el paisaje era algo
distinto del actual; la costa estaba más al sur que hoy y donde actualmente
está la playa existía entre los médanos una laguna
salobre.
Esta antigua laguna litoral, hoy desaparecida, fue visitada en reiteradas
ocasiones por los indigenas pampeanos que usaron sus orillas para acampar.
Qué se ha conservado?
OLLA I y II:
Los restos materiales preservados en estos sitios son muy variados.
En la Olla I así como en la Olla II, se han recuperado cientos de
huesos de las dos especies de lobo marino, de guanacos, de venados, valvas,
caracoles marinos, algunos fragmentos de huevo de ñandú y
un conjunto de artefactos de piedra.También se han conservado restos
de vegetales como fragmentos de ramas y un artefacto decorado de madera.
Los huesos
son sobre todo, de miembros anteriores, (especialmente húmeros y
radiocúbitos), pero casi no hay partes de la columna (esqueleto axial).
Esto significa que solamente se llevaron a orillas de la laguna algunas
partes para consumirlas y probablemente para preparar sus cueros.
Los instrumentos de piedra fueron trabajados mediante diferentes técnicas
y sobre distintas materias primas (rodados costeros, cuarcitas y areniscas).
A algunos se los redujo al tamaño y forma conveniente por talla,
mientras que otros fueron trabajados por abración o pulido, e incluso
algunos han sido formatizados por el uso.
MONTE HERMOSO I:
En el sitio Monte Hermoso I lo que se ha conservado es otra evidencia de
la presencia humana totalmente distinta. Lo más notable es la evidencia
de centenares de pisadas humanas, de aves y de mamíferos, junto a
restos de plantas, semillas, algunas estacas o puntas de madera, caracoles
marinos, cáscara de huevo y algunos huesos de lobo marino.
¿Cuándo fue?
Para el sitio La Olla I se hicieron dos dataciones
radiocarbónicas sobre colágeno (proteína ósea)
de femur de lobo marino, y arrojaron una edad de 7.035 +/- 55 AP, y 6.640
+/- 55 AP.
En La Olla II se dató una vertebra también de lobo marino y
la edad resultante fue de 7.400 +/- 95 AP
Para el sitio Monte Hermoso I existen cuatro dataciones radiocarbónicas,
que fueron obtenidas de muestras recuperadas en asociación con las
pisadas y claramente incluídas en el afloramiento.
-
Semillas de junco (Ruppia sp.), que dió
una edad de 7125 +/- 75 AP.
-
Una escápula de lobo marino, que dió
una antiguedad de 7.032 +/- 100 años.
El tercer y cuarto fechado proceden de los niveles estratigráficamente
mas altos:
-
Un fragmento de rama de una especie indeterminada
cuya edad es de 6795 +/- 120 años.
-
Semillas de Ruppia sp. 6705 +/- 80 años.
La vieja laguna
Los estudios geólogicos y paleontologicos realizados indican que
la laguna era de aguas tranquilas con importantes episodios de desecamiento,
relacionado con la abundancia de lluvias. Sus aguas eran salobres con escaso
o nulo contacto con el mar. Además de estas pulsaciones periodicas
, al principio la laguna era más grande y, paulatinamente se fue
reduciendo, y hace aproximadamente 6.500 millones de años solo era
un cuerpo de agua somero de interduna. Para ese momento la laguna estaba
próxima a desaparecer.
En el sitio han quedado registrados distintos ambientes de la antigua laguna
y es por esa razón que en algunos lugares aparecen pisadas, en otros
grietas de desecación y finalmentye en otros, muchos restos de vegetales
entremezclados en el sedimento La laguna sufría numerosos cambios.
Crecía y se achicaba a lo largo del año según las lluvias.
(En el esquema la creciente se señala con la línea de punto).
Veamos en los distintos ambientes como se refleja este hecho:
En el block diagrama el nº 1 muestra la parte permanente cubierta por
el agua, es allí donde se encuentran restos de peces, las laminaciones
más regulares, semillas, fragmentos de vegetales, pero no tiene pisadas.
El nº 2 indica la playa de la laguna donde el barro es plástico
y al pasar caminando personas y animales dejan impresas sus pisadas. Cuando
la laguna crecía, decantaba dentro de las pisadas, materiales muy
finos, que formaban un "molde" natural que preserva la huella.
Este proceso se repite en varios niveles. Esta alternancia de niveles altos
y bajos es lo que preservó las pisadas.
El sector nº 3 es el más alejado de la orilla, es inundado
solo excepcionalmente. Durante la creciente se depositan arcillas que al
quedar luego expuestas se cuartean y agrietan al perder la humedad y esto
queda evidenciado por las grietas de desecación. En este sector a
veces se registran pisadas.
El sector nº 4 corresponde a zonas con vegetación densa, en
estos sectores no hay registro de pisadas porque es muy dificil caminar
por esas áreas y porque el desarrollo de raíces dificulta
la conservación. En cambio se conservan muchos restos de vetales
dentro de la matrix.

¿Cómo vivían los antiguos pobladores?
Las huellas, junto con otros restos materiales, nos informan sobre las
diferentes actividades domesticas realizadas en el lugar por los antigüos
habitantes de la zona.
Estos grupos pequeños se acercaban habitualmente a la costa para
cazar, principalmente lobo marino y procesar pieles y plantas.
Acampaban cerca de la laguna, y confeccionaban sus instrumentos utilizando
piedras y maderas. Los niños jóvenes y mujeres recorrían
la orilla de la laguna para recolectar posiblemente plantas.
En la Olla I y II estaban terminando de procesar lobo marino, Estas presas
cazadas en la costa marítima cercana eran acarreados ya despostados
hasta la laguna.
Allí se terminaba con el trozamiento y en parte eran consumidos.
Los huesos tienen marca de cortes, algunos están quemados y hay selección
de parte del animal que testimonian estas actividades.
También procesaron vegetales, visible por el tipo de instrumental
descartado en el lugar: rocas con caras alisadas y pulidas, usadas para
moler y machacar semillas o frutos.
En Monte Hermoso I se ven huellas de niños, jovenes y tal vez mujeres
que caminaban en forma tranquila sin una dirección marcada.
Entre los cazadores recolectores las mujeres y chicos realizaron recolección
de plantas, aves, huevos y peces, en las márgenes de la laguna.
Hasta ahora no hemos ubicado el campamento, aunque la gran cantidad de huellas
de niños indica que este no debería estar lejos, ya que entre
los cazadores-recolectores los niños no suelen alejarse solos a grandes
distancias de su vivienda.
Resumen extraído por el Director
del Museo de Ciencias Naturales, Vicente Dimartino, del artículo:
“Las Huellas
del Pasado. Pisadas Humanas Prehistóricas en la Costa Pampeana”;
de Cristina Bayón y Gustavo Politis,
publicado en la Revista Ciencia
Hoy Nº48
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